El valor de la participación nos da esperanza

Tras su presentación hecha en la asamblea del pasado 29 de marzo, las diferentes personas que conformamos la confluencia Decidimos Igualada hemos estado trabajando a fondo para poner a punto nuestro programa y nuestra candidatura de cara a las próximas elecciones municipales del 24 de Mayo, pero también para continuar trabajando a partir del día siguiente.

Tal como nos comprometíamos públicamente, desde los principios éticos y de participación democrática, hemos iniciado con ilusión un camino que ya no tiene marcha atrás. Un camino que parte de la voluntad de acuerdo entre personas de procedencia diversa y diferente metodología de trabajo que, presidido por el objetivo propuesto de trabajar por el bien común, hemos ido trenzando un espacio de encuentro que nos ha generado confianza y cohesión.

Ciertamente era un riesgo emprender este camino necesario, el de la no dispersión de las fuerzas que nos reclamamos desde la izquierda y que apuesta por un cambio social que transforme las condiciones de vida de una ciudadanía castigada por los efectos de la crisis financiera y el retroceso de derechos democráticos que estamos sufriendo. Había que asumir este riesgo desde el coraje político y la convicción, sí, pero el resultado ha sido exitoso y nos hace sentir orgullosos por la experiencia enriquecedora que nos ha supuesto.

Gente que se incorpora ahora en el mundo del compromiso político, y gente con un largo bagaje en nuestra espalda, acabamos de culminar unas primarias abiertas para elegir a nuestros candidatos y candidatas, y lo hemos hecho en un proceso democrático abierto incluso a la ciudadanía. En este proceso hemos podido aplicar ya el método de trabajo que nos habíamos propuesto y que no era otro que el basado en la participación democrática, tanto como principio como también como herramienta.

El bagaje acumulado en este pequeño pero intenso trayecto hemos aprendido a escuchar, a hablar, a aceptar al otro, a ceder, a convencer … pero sobre todo a ejercer una convivencia basada en la riqueza de la diversidad y la confluencia.

En los próximos días daremos a conocer la composición de nuestra candidatura que, más allá de las personas que resultarán ser su rostro visible, nunca dejarán de representar no ya a la gente que hemos estado trabajando en común sino a toda la ciudadanía, qué confianza esperamos alcanzar.

Las ganas, la disponibilidad, la convicción y la ilusión presiden nuestro día a día.

Desde la Igualada que tenemos en común, y desde la participación real de la ciudadanía, tenemos la certeza de hacer posible que la Igualada en mayúsculas (entidades e instituciones) y la Igualada en minúsculas (la ciudadanía sin exclusiones) pueda decidir su futuro.